Complejo Asistencial Dr. Sótero del Rio
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11 de octubre de 2019

Proyecto para desdentados totales adultos le devolvió la sonrisa a su primera paciente

Marisol Tudela tiene 53 años, oriunda de Pirque, a los 40 años había perdido la totalidad de su dentadura. Ella es la primera paciente del Hospital Sótero del Río que se beneficia con el tratamiento de rehabilitación total fija inferior de este proyecto.

Una acción tan cotidiana como comer o sonreír es para muchos una tremenda dificultad. Para aquellos que contamos con una dentadura funcional, es difícil imaginar lo compleja que se puede tornar la vida si no tenemos nuestras piezas dentales. Si el diagnóstico es dendentamiento total, el panorama es muchísimo peor.

Este era el caso de Marisol Tudela. Mujer de 53 años, oriunda de Pirque, que tras perder la totalidad de sus dientes a los 40 años inició un extenso peregrinar buscando una solución a su problema de salud bucal, y tras probar una serie de tratamientos, veía cómo una y otra vez estos fracasaban.

Cuando la recibió en su consulta el cirujano dentista Gonzalo Barría, la paciente era portadora de prótesis totales convencionales acrílicas removibles o comúnmente llamadas placas, la que a nivel superior de su cavidad bucal funcionaba bien, pero a nivel inferior no.

“Cuando son desdentamientos totales que vienen de muchos años, se produce una reabsorción del hueso que no está siendo utilizado para soportar dientes; entonces este hueso que se reabsorbe produce que el maxilar inferior queda prácticamente plano. Entonces no hay zona de retención, por lo que es una prótesis sumamente incómoda, que finalmente el paciente no la puede usar, y utiliza sólo la superior con fines estéticos”, explica el especialista.

Las repercusiones de un desdentamiento total en una persona tiene múltiples dimensiones. Una es la estética, la otra es la psicosocial, y también hay consecuencias en el ámbito nutricional.

“Es bien limitante esta situación, uno no le toma el peso, ya que consecutivo a lo estético, le sigue el problema de la alimentación y cierta vergüenza para la inserción social; entonces hay todo un tema biopsicosocial, y de alimentación, que también tiene una serie de consecuencias médicas para la paciente”, precisa el Dr. Barría.

Ante este escenario el tratamiento recomendado por el profesional fue una rehabilitación total fija inferior, que consiste en la instalación de 5 implantes en el maxilar inferior distribuidos en zonas específicas, sobre los que se coloca una dentadura corta de 12 dientes fija. Procedimiento que no está disponible para los usuarios del Complejo Asistencial.

Al respecto, Gonzalo Barría explica que al interior del Servicio de Estomatología no existe un programa para desdentados totales. De hecho, la ex jefa de esta unidad, antes de jubilarse, le solicitó que formulara un proyecto para este tipo de pacientes, porque veía que como servicio se estaba en deuda.

“Hoy en día, se tiene ideado un proyecto para los desdentados totales, pero que todavía no llevamos adelante de manera formal. Marisol es la primera paciente que recibe los beneficios de este tipo de tratamiento en el Sótero, y para nosotros, como equipo de implantología y rehabilitación, es un orgullo tremendo”.

Agrega el Dr. Barría que “lo bonito que tiene la filosofía del Hospital y nuestra jefatura, desde la Dra. Moya y ahora con la Dra. Squella, es tener estas dos líneas de tratamiento (broches y dentadura fija), porque tenemos como concepto que no podemos sobre indicar tratamientos porque los pacientes no son todos iguales, y por lo tanto, hay tratamientos que a la larga pueden ser menos costosos, a pesar de que inicialmente pueden ser más costosos, porque tenemos menos fracasos, menos repeticiones, y menos perdidas de implantes”.

 

Chocolate con almendras

Lo primero que disfrutó Marisol luego de concluir su tratamiento de rehabilitación total fija inferior fue de un delicioso chocolate con almendras, placer del que se había privado por más de una década debido a su desdentamiento total. Y cómo no, si durante años se alimentó sólo con sopas, jugos y batidos porque no podía masticar.

“Yo había ido muchas veces a otros dentistas y tenía muchas prótesis, pero no las podía usar porque al no tener hueso en la parte inferior no me servían para comer, ni para nada. El tema no era sólo estético, sino además un tema de autoestima baja porque ya no quería salir con mis hijos, me daba vergüenza. Además, la gente se burla y uno no puede tener una vida social. Por lo mismo, me aislé”, relata Tudela.

Hace dos meses que la vida de Marisol dio un vuelco total, cuando concluyó el proceso de rehabilitación de sus implantes, y por fin pudo comenzar a alimentarse de manera normal, a relacionarse con otros sin vergüenza, y a sonreír libremente y de verdad.

“Desde ahí todo bien, puedo comer las cosas que me gustan, le encuentro el sabor a las comidas, me doy el gusto de comerme un chocolate con almendras, porque antes no podía masticar ni nada. También puedo salir más con mis hijos, tranquilamente, ya no me da vergüenza. Yo antes siempre andaba tapándome la boca, o no quería sonreír, no quería hablar, no quería nada”, indica Marisol Tudela.

Para llegar a esta solución tuvo que golpear muchas puertas antes de encontrarse con el médico cirujano Gonzalo Barría, que sabía que el mejor tratamiento para Marisol es uno que aún no está disponible en la Red de Salud Sur Oriente. Sin embargo, estaba convencido que el caso de esta paciente podía sentar un precedente, por lo que obtener los recursos para pilotear este proyecto era fundamental.

“Tras un año de espera, y cuando pensaba que no iba a suceder, me llama el doctor Barría para decirme que se había conseguido los recursos y que iba a poder hacerme los implantes. En ese momento, sentí una felicidad muy grande, ya que por mis propios medios hubiese sido imposible acceder. Me siento orgullosa de ser la primera paciente que recibe este tratamiento acá en el Sótero”, precisa Tudela.

Actualmente, el Proyecto para desdentados dentales adultos, que cuenta con el apoyo de la Dirección del Centro Ambulatorio, se encuentra en fase de definiciones y búsqueda de recursos para poder financiarlo de manera permanente, y así entregar este tratamiento a un número mayor de usuarios que lo requieran.