Primera vez en Sudamérica: Equipo del Sótero se prepara para aplicar avanzado tratamiento contra cáncer colorrectal
- La nueva tecnica permitirá que pacientes con cáncer colorrectal con metástasis al hígado no operables tengan una alternativa curativa.
- Se basa en una bomba que administra altas dosis de quimioterapia directamente en el hígado a través de la arteria hepática.
En nuestro país, el cáncer colorrectal (colon y recto) es un diagnóstico devastador, ocupando el 2do puesto en incidencia y el 3er puesto en mortalidad por cáncer; cuando este se presenta con metastasis al hígado, aquellos pacientes que no son candidatos a cirugía tienen una expectativa de vida menor a dos años.
Hoy, una Bomba de Infusión Intraarterial Hepática (HAIP, por sus siglas en inglés Hepatic Artery Infusion Pump) podría transformar esta realidad y Chile se está preparando para ser el primer país de Sudamérica en implementarla con un equipo especializado del Hospital Dr. Sótero del Río.
Esta terapia, utilizada en países a la vanguardia en salud como Canadá, Estados Unidos y Holanda, ofrece beneficios significativos para pacientes con tumores en el hígado y que clasifiquen para recibir la bomba. Al administrar quimioterapia directamente en la arteria hepática, este método aumenta la concentración del fármaco en el sitio donde se encuentra el tumor, lo que aumenta la tasa de respuesta y minimiza la exposición del medicamento en el resto del cuerpo.

Situación en el País
Actualmente en Chile, al momento del diagnóstico de cáncer colorrectal con metastasis en el hígado, sólo un 20% de los pacientes es candidato a una cirugía, el otro 80% se presenta con tanta enfermedad que la operación no es posible, esto se denomina “enfermedad irresecable”. –Además, la Sociedad Chilena de Gastroenterología advierte que el cáncer colorrectal ya no es una enfermedad que surge alrededor de los 50 años, sino que van en aumento los diagnosticos en personas jóvenes, trasladando la fase de diagnóstico entre los 25 y 49 años.
En el sistema público, los pacientes con enfermedad irresecable tienen cómo única alternativa una quimioterapia paliativa, con una baja expectativa de vida (generalmente menor a dos años). Prácticamente ninguno de estos pacientes se puede curar. El equipo especializado de Cirugía Hepato-Pancreato-Biliar del Hospital Dr. Sótero del Río, conformado por Alejandro Brañes, cirujano oncólogo; Gonzálo Muñoz, oncólogo médico; Verónica Araya, enfermera oncológica; y Cristóbal Levet, químico farrmacéutico, viajó hasta el Hospital Sunnybrook, Centro de Ciencias de la Salud ubicado en Toronto, Canadá, para capacitarse en el uso de esta tecnología con el objetivo de comenzar a implementarla por primera vez en nuestro país. Cada uno de los miembros del equipo, pudo observar y capacitarse junto al equipo multidisciplinario de Sunnybrook en los diversos procedimientos necesarios para la implementación de este tratamiento.
Para Alejandro Brañes, cirujano oncólogo, comenzar a utilizar esta tecnología avanzada “sería un hito no sólo a nivel hospitalario, sino también a nivel nacional. Implementar la HAIP en Chile lograría que un 30-40% de los pacientes con enfermedad irresecable logren llegar a una cirugía con intención curativa”.
Sin embargo, esta es una terapia muy compleja, que requiere de infraestructura especializada y múltiples disciplinas trabajando en conjunto, por lo que “se recomienda que cada vez que un hospital vaya a implementarla por primera vez, el equipo realice capacitaciones en un centro con experiencia y así aprender la técnica de primera fuente”, añade el cirujano.
“Como equipo, esperamos poder ofrecer esta nueva terapia tanto a nuestros pacientes del Sótero como a aquellos del Servicio Metropolitano de Salud Sur Oriente, con el objetivo a mediano plazo de ampliar su cobertura a nivel nacional, para así permitir una oportunidad de curación a pacientes que actualmente no la tienen”, comenta Brañes, cuya estadía en Canada marca el punto de partida de un proyecto que brindaría una segunda oportunidad a alrededor de 15 pacientes al año en esta zona de la capital, que cuenten con los criterios clínicos para ser beneficiados con este tratamiento, una cifra que hoy por hoy se mantiene en cero.
Brañes puntualiza que “el siguiente paso para hacer realidad esta alternativa terapéutica en Chile es resolver los mecanismos administrativos que permitan su incorporación de manera sostenible”.
De concretarse, nuestro país daría un paso relevante en la incorporación de terapias de vanguardia para el tratamiento del cáncer en Sudamérica, sumándose al grupo de países que ya utilizan esta tecnología y acercando así nuevas alternativas para pacientes oncológicos de alta complejidad.














