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14 de noviembre de 2018

14 de noviembre: Día Mundial de la Diabetes

**La diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no puede producir insulina o cuando el cuerpo no puede hacer un buen uso de la insulina que produce. Desde el año 2015 que esta patología está incluida en el plan AUGE.

Cada 14 de noviembre, se conmemora a nivel mundial el “Día de la Diabetes”, fecha instaurada por la Federación Internacional de la Diabetes y la Organización Mundial de la Salud (OMS), con la finalidad de generar conciencia en la sociedad sobre esta enfermedad y la forma de evitar su aumento.

Según la definición de la OMS, la diabetes “es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. El efecto de la diabetes no controlada es la hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre)”.

En este sentido, la Dra. Karime Rummie, Jefe de la Unidad de Endocrinología de nuestro establecimiento de salud, señala que las más frecuentes son la diabetes tipo 2, tipo 1 y diabetes gestaiconal. “En niños la más frecuente es la tipo 1 en la cual se requiere insulinoterapia desde el inicio. En adultos y a nivel mundial está aumentando la diabetes tipo 2 debido a los malos hábitos alimentarios, el sedentarismo y la obesidad, convirtiéndose en una pandemia”.

 Tipos de diabetes

Existen tres clases de diabetes: La diabetes miellitus tipo 1, es la que necesita tratamiento con insulina y aparece repentinamente (insulinodependiente). Los factores de riesgo son el historial familiar, la genética y otras influencias ambientales. Por lo general comienza en la niñez o en la adolescencia y aparece cuando el páncreas no es capaz de producir una cantidad suficiente de insulina, la hormona que regula la presencia de azúcar en la sangre, por lo que las personas que la padecen deben inyectarse esta hormona para sobrevivir.  Esto además de llevar una dieta estricta en términos de los azúcares ingeridos.

La diabetes tipo 2, necesita un tratamiento con medicamentos que lo que hacen es bajar los niveles de azúcar en la sangre. Este tipo representa la mayoría de los casos mundiales y se debe en gran medida a un peso corporal excesivo y al sedentarismo.

En tanto, la diabetes gestacional, aparece durante el embarazo y puede ocasionar graves riesgos en la salud, tanto para la madre como para el bebé. Muchas mujeres con esta patología sufren complicaciones relacionadas con el embarazo, que incluyen alta presión arterial, bebés con un peso elevado al nacer y partos difíciles. Además, tanto ellas como sus hijos corren mayor riesgo de tener diabetes tipo 2 en el futuro.

Síntomas

Con respecto a los síntomas, la especialista añade que “los síntomas clásicos de la diabetes son aumento de la sed, aumento de la diuresis (orina) y aumento del apetito. Junto a ello se va produciendo decaimiento progresivo y baja de peso (…) Lo más importante es estar alerta y consultar ante estos síntomas para realizar un diagnóstico oportuno y comenzar con el tratamiento”.

Diagnóstico

En la mayoría de los casos solo es necesario un simple análisis de sangre para determinar los niveles de glucosa y/o hemoglobina glicosilada. En otras ocasiones, pueden ser necesarias pruebas más complejas como la prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG) o sobrecarga oral de glucosa, que consiste en determinar los niveles de glucosa en la sangre en ayunas y tras la administración de una solución con glucosa (75 gr. en población general y 50 ó 100 gr. en embarazadas).

Importancia de la alimentación saludable y actividad física

Se ha demostrado que medidas simples relacionadas con el estilo de vida son eficaces para prevenir la diabetes tipo 2 o retrasar su aparición. En este sentido, la nutricionista de la Unidad de Alimentación de nuestro hospital, Katherine Sánchez, señala que “la alimentación es muy importante pero no va sola, se debe adquirir un estilo de vida saludable global en la prevención de esta enfermedad, es decir, seguir un patrón alimentario saludable, evitando los azúcares refinados, grasas saturadas, colesterol, respetar porciones alimentarias establecidas, en conjunto con la actividad física regular por lo menos 50 minutos, 3 veces a la semana. Esto es fundamental para el control de peso, disminuir la curva insulínica y así disminuir el riesgo de diabetes”.

Añade que un paciente con obesidad tiene mucho más riesgo de desarrollar diabetes e hipertensión, además de desencadenar un síndrome metabólico que podría causar un evento coronario de alto riesgo o muerte.

Además, enfatiza que una persona que ya ha sido diagnosticado con la enfermedad, debe seguir su tratamiento como corresponde y “si es ordenado en su tratamiento médico puede tener un muy buen control de la enfermedad, aplazando o retardando las complicaciones secundarias de una diabetes mal controlada, tales como complicaciones renales, oculares, circulatorias, neurológicas, entre otras. Un pre diabético o resistente a la insulina puede revertir esta condición con la clave que es el control de peso, actividad física y alimentación saludable”, concluye.

Principales cuidados:

-Alimentación saludable

-Aplicaciones de insulina

-Controles del nivel de azúcar en sangre y en orina

-Visitas periódicas al equipo de salud.

-La actividad física es uno de los pilares fundamentales para el tratamiento de esta enfermedad, pues favorece un buen control metabólico, aumenta el consumo de glucosa por los músculos, favorece la acción de la insulina a nivel de los tejidos, mejora la calidad de vida, entre otros

 

Dra. Karime Rummie, Jefe de la Unidad de Endocrinología Infantil.

Nutricionista Katherine Sánchez, de la Unidad de Alimentación.