Complejo Asistencial Dr. Sótero del Rio
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4 de julio de 2018

¿Qué es el Virus Respiratorio Sincicial?

El Virus Respiratorio Sincicial (VRS) es el principal virus causante de infecciones en los pulmones y en las vías respiratorias de bebés y niños pequeños. De acuerdo a lo que señala el Dr. Pablo Jorquera, Pediatra Broncopulmonar de nuestro hospital, este virus prevalece entre los meses de mayo y septiembre, pero su peak se presenta en julio y agosto.

El VRS ocasiona un cuadro de mayor gravedad en menores de un año, lactantes con cardiopatías congénitas, pacientes inmunodepremidos y prematuros. Se transmite a través de secreciones respiratorias (saliva o mucosidad) que se expanden al hablar, llorar, estornudar o toser. También a través de las manos y objetos que han estado en contacto con secreciones respiratorias de personas infectadas.

Los síntomas más comunes que los padres deben considerar son tos, dificultad respiratoria, quejidos y hundimiento de las costillas al respirar, aleteo nasal, cianosis (color azul de piel alrededor de la boca). En ocasiones puede haber presente también irritabilidad, rechazo de alimentación o fiebre. En el caso de los menores de tres meses en etapas iniciales la tos y el moco puede no ser tan importante, pero se puede acompañar de decaimiento y rechazo en su alimentación.

De acuerdo a lo que señala el especialista, este virus afecta de manera mucho más grave a lactantes menores de seis meses y a prematuros extremos, por lo que los cuidados deben extremarse en ellos. “Este es un virus que puede presentar también un adulto, pero en bebés menores de un año y sobre todo en menores de seis meses puede ser más grave aún, ya que su vía área es más pequeña siendo más fácil que se obstruya por la inflamación y las secreciones generando un cuadro  de  dificultad respiratorio, que habitualmente se presenta como una bronquiolitis”, explica.

Añade que ahí radica la importancia de tomar las medidas preventivas para evitar el contagio, sobre todo en esta época del año, donde se produce  el aumento de contagios por las bajas temperaturas y el aumento de la contaminación ambiental. El contagio es de “persona a persona”, por lo que el especialista aconseja:

-Evite que el niño (a) o bebé esté en contacto con personas que están enfermas (con algún virus respiratorio).

-Evite concurrir a espacios con aglomeraciones de personas.

-Adecuada higiene de manos. Lave frecuentemente las manos antes de tomar al niño (a) o bebé.

-Mantenga lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y de manera complementaria hasta los dos años: los niños/as amamantados tienen menor riesgo de adquirir una infección respiratoria y menor riesgo de requerir hospitalización en caso de contagio.

-Si su hijo (a) está enfermo, evite mandarlo al jardín infantil o sala cuna, ya que es un foco de contagio para los demás.

-Ventile diariamente su casa.

-Evite contaminación intradomiciliaria, tanto con la calefacción como por tabaco. Prefiera idealmente calefacción eléctrica y no a parafina o leña.

-Use solo una vez los pañuelos desechables y descártelos de inmediato. Lave sus manos después de limpiarse y al toser.

-Al toser tápese siempre la boca, y use el antebrazo para ello.

Dr. Pablo Jorquera, Pediatria Broncopulmonar del hospital.