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17 de Octubre de 2017

Innovación y tecnología al servicio de los pacientes

Métodos innovadores, tecnología de punta y equipos profesionales de excelencia se unen en diversas áreas del hospital, un ejemplo de ello es el alto estándar de la Unidad de Cardiología Intervencional y Hemodinamia del Complejo Asistencial Dr. Sótero del Río.

“Entramos en la esfera de centros de alta resolutividad a nivel mundial”, explica el Jefe de Hemodinamia de Cardiología, Dr. Dante Lindefjeld, para referirse en particular a dos de los procedimientos de profundo impacto en nuestro de hospital: se trata del Implante Percutáneo Transcateter de Válvula Aórtica (TAVI) y el Cierre Percutáneo Minimalista de Orejuela Izquierda (COI) y Foramen Ovale Permeable (CFOP) como medida de protección cardioembólica.

El último de estos procedimientos mencionados, mediante una técnica minimalista, muy poco invasiva, y teniendo como guía la ecocardiografía intracardiaca (ICE), permiten realizar la intervención solamente con anestesia local, a diferencia del pasado en que se utilizaba sedación profunda o anestesia general. Avance que permite mejorar la recuperación del paciente, el tiempo de estadía en pabellón y hospitalaria.

Los beneficios que presenta este procedimiento, es el “evitar infartos cerebrales en pacientes seleccionados que por diversos motivos no pueden recibir anticoagulantes para disolver estos trombos”, explica el cardiólogo Lindefjeld.

Por su parte TAVI, procedimiento que permite reemplazar la válvula aórtica (encargada de regular el flujo de sangre del corazón a la aorta) dañada, por otra válvula que es fabricada con parches biológicos de tejido fibroso (pericardio bovino o porcino), por medio de la utilización de última tecnología, implica un proceso mínimamente invasivo con menor complicación y pronta recuperación del paciente.

Este procedimiento resulta una alternativa para aquellos pacientes que no son candidatos a una operación a corazón abierto debido a su avanzada edad o a enfermedades avanzadas que aumentan el riesgo quirúrgico a niveles extremos. El costo de esta operación en el sistema privado de salud supera los 20 millones de pesos, “lo que significa un gran esfuerzo económico para nuestro hospital costear este tipo de operación”, señala el Dr.  Lindefjeld. A su vez destaca la visión y compromiso de la dirección de nuestro Hospital para la innovación e implementación de nuevas técnicas, fomentando la capacitación de nuevos profesionales a nivel local como internacional y también en la adquisición de equipos de tecnología de punta.

La mejoría sintomática y la pronta recuperación post TAVI es sorprendente, al igual que la comodidad de COI o CFOP que se ven reflejado con gran impacto en la calidad de vida de los pacientes.

Ambas técnicas han presentado resultados exitosos y visibles en los usuarios, demostrando “el gran compromiso de un equipo multidisciplinario de especialistas como cardiólogos, hemodinamistas, ecocardiografistas, cirujanos cardiacos, anestesistas, para la TAVI como además neurólogos, internistas y geriatras, para la selección y resolución de los casos de COI y CFOP”, aclara con orgullo el Dr. Lindefjeld, ya que permite buscar, antes que todo, el beneficio directo de nuestros pacientes.

Finalmente, el especialista recalca que “al corregir estas enfermedades graves de una forma mínimamente invasiva, no solo mejora y soluciona el estado clínico del enfermo, sino que también la calidad de vida de su familia, ya que el paciente puede reintegrarse a la vida cotidiana precozmente. Además, hay un menor impacto económico, puesto que el paciente estará menos días hospitalizado en unidades de cuidados intensivos”, concluye el Jefe de Hemodinamia de Cardiología, Dr. Dante Lindefjeld.