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31 de Octubre de 2017

Entre la Humanidad y el profesionalismo: trabajando por los usuarios 100% comprometidos

Más allá de la terapia analgésica e intervenciones profesionales, el vínculo que desarrolla la Unidad de Cuidados Paliativos con los pacientes y sus familias es fundamental, especialmente cuando una persona debe enfrentar una enfermedad crónica como el cáncer en etapa avanzada; donde el tratamiento no tiene una intención curativa.

Es en este momento cuando el Equipo de la Unidad de Cuidados Paliativos (UCP) de nuestro Complejo Asistencial Dr. Sótero del Río (CASR), cobra gran importancia y juega un rol importante en el acompañamiento del paciente y sus familias durante la negación, la rabia, la resignación, el dolor físico y espiritual; para así entregarle a la persona la fuerza necesaria para continuar y mejorar su calidad de vida en toda su dimensión.

“Brindarle apoyo a nuestros pacientes cuando su enfermedad está clínicamente muy avanzada y en donde la posibilidad de cura no es posible, aliviando síntomas propios de la enfermedad y acompañándolos durante todo este proceso hasta el final”, son algunos de los objetivos fundamentales de la Unidad, explica la Jefa de Cuidados Paliativos, Dra. María Angélica Becerra.

El compromiso de los funcionarios con el Complejo, es un trabajo diario de amplia magnitud, que ha permitido al equipo desarrollar estrategias de abordaje que involucren a la familia y a la comunidad en distintos niveles y áreas de intervención. Es así, como ya hace cinco años, se creó un voluntariado que brinda apoyo espiritual y de compañía, con énfasis en pacientes que no cuentan con redes de apoyo, quienes a través de visitas domiciliarias y en el hospital, buscan suplir carencias espirituales y sociales de los pacientes oncológicos.

Los profesionales, por su parte y el equipo técnico de la UCP, han incorporado el rol de educadores continuos, a través de talleres realizados en la misma Unidad tanto al círculo de familiares, como de cuidadores más cercano del paciente. Talleres en los que se les orienta respecto al funcionamiento de la Unidad de Cuidados Paliativos, síntomas propios de un cáncer avanzado, manejo de analgesia en domicilio, duelo, otros. Todo este trabajo se complementa con visitas domiciliarias desempeñadas por un equipo multidisciplinario, que permite hacer seguimiento a pacientes postrados, en coordinación con la atención primaria de salud (APS).

“La Unidad funciona como un equipo, nadie funciona solo. Hacemos lo posible por ser empáticos y compasivos gracias a habilidades blandas, que nos permiten desarrollar un trato cercano con el paciente y su familia; para así brindar el mejor apoyo, cumplir con los objetivos del cuidado y mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes” puntualiza la Dra. María Angélica Becerra.

LOS ORÍGENES

La Unidad de Cuidados Paliativos y Alivio del Dolor del Complejo Asistencial, nace con la conformación de un equipo básico en el año 2001, de la mano de profesionales que conscientes de las múltiples necesidades que se generan durante la etapa avanzada del cáncer, se organizaron para brindar el mejor acompañamiento para los pacientes. En el transcurso del tiempo, el trabajo se ha ido complejizando y el equipo profesional se ha desarrollado y ampliado para dar atención a la creciente demanda.

En la actualidad, la Unidad de Cuidados Paliativos recibe un ingreso promedio de 800 pacientes anuales, de los cuales aproximadamente un 10% son postrados. Todo esto, dentro de un marco de trabajo detalladamente organizado y sincronizado que permite asegurar el éxito en las intervenciones, tanto del área clínica (atención médica y cuidados de enfermería), como del área psicosocial.

LA ORGANIZACIÓN

El procedimiento completo que realiza la Unidad de Cuidados Paliativos, es un trabajo integral que asegura un resultado óptimo para los pacientes, “nuestro trabajo involucra a la familia desde el primer momento, desde la primera consulta junto con el paciente, que realiza la enfermera. La familia es nuestra mano derecha, ya que ellos son los cuidadores principales”, puntualiza la Jefa de la Unidad de Cuidados Paliativos.

El modo de trabajo con los pacientes, es por medio de actividades y prestaciones en las que interviene todo el equipo, las que incluyen atención ambulatoria completa, visita en sala integral, instauración de controles telefónicos, una ficha clínica integral, talleres y capacitaciones a familiares y cuidadores, ayudas técnicas en comodato, participación en Comité Oncológico, acompañamiento espiritual, reuniones clínicas y administrativas, visitas domiciliarias y sesiones de autocuidado para todo el equipo.

Lo anterior, sumado al involucramiento de la comunidad a través de la labor del voluntariado, permite a Cuidados Paliativos poder abordar al paciente desde su ingreso, hasta su fallecimiento, punto culmine que se refleja de manera tangible a través de un “Rito de Despedida”. Este rito consiste en el envío de una carta de condolencias a aquellos cuidadores o familiares que tuvieron un estrecho vínculo con la Unidad, además de una sencilla, pero sentida ceremonia, en donde se enciende una vela, y se nombra a todos los pacientes fallecidos y se apaga como símbolo de despedida, cerrando de esta manera un ciclo, donde los pacientes que fallecen “viven” en la memoria de quienes les conocieron.

“Este rito, nos permite vivenciar los esfuerzos desplegados con los pacientes, en pro de mejorar su calidad de vida y la de su círculo cercano, bajo el concepto de manejo de dolor total, mitigando así,  el dolor  físico, muchas veces carencias  sociales y dolor existencial o espiritual, cuando se acerca su último aliento”, concluye la Dra. Becerra.

 Jefa de la Unidad de Cuidados Paliativos del Complejo Asistencial Dr. Sótero del Río, Dra. María Angélica Becerra.