Complejo Asistencial Dr. Sótero del Rio
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2 de abril de 2018

Complejo Asistencial supera las mil cirugías cardíacas en seis años

*Reinsertarse al entorno laboral, volver a realizar ejercicio y vivir más y mejor son algunas de las cosas que puede recuperar un paciente tras someterse a una cirugía cardíaca. A pesar de que las patologías cardiovasculares pueden prevenirse, siguen siendo la principal causa de muerte en Chile. Una vez que ellas aparecen uno de sus mejores tratamientos es la cirugía.

A tan sólo seis años desde que se realizó la primera cirugía cardiaca en nuestro Complejo Asistencial, el equipo clínico de Cardiocirugía destaca el importante número de intervenciones que han realizado a la fecha, el cual supera las mil cirugías de alta complejidad. Cifra que representa una positiva oferta quirúrgica que ha dado respuesta a las necesidades de nuestros pacientes de la red sur oriente, llegando a operarse 264 cirugías el último año.

El 26 de marzo del 2012 se llevó a cabo la primera cirugía cardiaca a un paciente de 57 años que presentaba una cardiopatía coronaria. Desde esta fecha, el equipo clínico, liderado por los cardiocirujanos Emilio Flores y Demian Fullerton, ha tenido un positivo rendimiento que ha permitido posicionar este polo de desarrollo en el establecimiento. Alcanzando en menos de seis años los mil pacientes operados.

Del total de cirugías, casi 56% corresponde a cirugías de revascularización miocárdica (bypass coronarios) en pacientes que han sufrido de angina o infarto al corazón. El resto corresponde en su mayoría a cirugías valvulares. El promedio de edad de los pacientes intervenidos es de 62 años, con pacientes de ambos sexos.

Mayor experiencia y consolidación del equipo clínico

De acuerdo a lo que señala el Dr. Fullerton, ha sido muy importante superar las mil cirugías en tan corto tiempo, “es muy importante este logro, pues ha permitido ofrecer a nuestros usuarios y al hospital un servicio difícil de obtener, y de financiar para nuestros pacientes en el sector privado, por su alto costo. Sabiendo que para la gran población que tenemos asignada, necesitábamos aumentar la oferta, logramos trabajar más y más, aumentando nuestra producción hasta los 32 pacientes al mes y ofreciendo excelentes resultados en seguridad”, señala.

Destaca además el aumento de la complejidad de las cirugías, “nuestros pacientes son por lo general bastante graves y en la mayoría llegan de forma tardía a operarse, ya en fase de descompensación, lo que hace que el riesgo de la cirugía sea elevado. Así, en promedio el año 2017 el riesgo predecible de mortalidad de nuestros pacientes de acuerdo a distintos puntajes internacionales fue de 4,3 a 7,9%.  A pesar de ello las cirugías se realizaron con seguridad, logrando una mortalidad menor a la esperada, de apenas un 2,7%, la que afectó justamente a los pacientes de gravedad más extrema. Este resultado se compara favorablemente con los obtenidos en centros de alto volumen a nivel nacional y mundial”, añade.

La recuperación del paciente tras someterse a una cardiocirugía se lleva a cabo en la Unidad de Coronaria y en el Servicio de Cirugía del hospital, donde está alrededor de siete días antes del alta. “El paciente tiene una pronta recuperación, lo cual es muy positivo. En poco tiempo (alrededor de dos meses) puede retomar su vida, reinsertarse al trabajo, volver a hacer ejercicio y tener una mejor calidad de vida”, destaca el especialista.  Además, señala que se han implementado diversas estrategias para brindar mejor atención al paciente en su recuperación, como, por ejemplo, el aumento del número de médicos residentes, enfermeros, técnicos y kinesiólogos en la unidad Coronaria.

En temas de equipamiento, para realizar este tipo de cirugía de alta complejidad el equipo clínico requiere de una máquina fundamental que ayuda realizar la técnica de circulación extracorpórea, que permite detener el corazón mientras se realiza la operación, reemplazando sus funciones y manteniendo la circulación y oxigenación periférica con una bomba y oxigenador extracorpóreos. Esta máquina desvía la sangre de manera que no pase por el corazón y los pulmones, se agrega oxígeno a la sangre y se la devuelve al cuerpo, sin necesidad de que pase por el corazón. En este sentido, el especialista destaca la tecnología de punta con la cual realizan los procedimientos quirúrgicos, la cual permite brindar mayor seguridad a los pacientes.

Con respecto a los desafíos, el Dr. Fullerton destaca la necesidad de contar con un segundo pabellón para seguir aumentando la oferta quirúrgica, disminuyendo el tiempo de espera de los pacientes y a mediano plazo poder concretar otros proyectos como la cardiocirugía infantil, el trasplante cardiaco y asistencia ventricular.

El equipo está compuesto por los cirujanos cardiovasculares: Dr. Emilio Flores, Dr. Demian Fullerton, Dra. Paula Gaete y Dr. Enrique Pérez; anestesistas cardiovasculares: Dr. Olivia Revollo, Dr. Sebastián Silva, Dra. María José Cordero; perfusionistas, EU. Isaías Morales y EU. Daniel Fuentes; enfermera de pabellón, Marisol López; arsenaleras, Oriana Soto, Mónica Mella; y la técnico en anestesia, Viviana Ríos.

Sin duda este polo de desarrollo cardioquirúrgico con que cuenta el Hospital permite ofrecer a nuestros pacientes de la red de salud sur oriente, una cirugía de primer nivel desde el punto de vista de la calidad técnica, pues cuenta con profesionales con la expertiz necesaria y tecnología de punta.